Batres, Madrid – 7 de mayo de 2026.
Las asociaciones Batres Natura y Acción Ecologista denuncian públicamente la alarmante situación que viven los vecinos de las urbanizaciones Cotorredondo y Montebatres. Desde hace ocho semanas, el cadáver de un jabalí en avanzado estado de descomposición permanece abandonado junto a las viviendas. Muerto tras ser herido en una montería con rehalas de perros en el monte cercano, fue a morir a escasos metros del muro de una vivienda de la urbanización Cotorredondo. Ambas asociaciones denuncian la «incomprensible» pasividad municipal a pesar de los repetidos requerimientos por escritos pidiendo la retirada del suido.

Un peligro real en una zona de convivencia
El animal se encuentra en un camino que sirve de nexo entre ambas urbanizaciones, una vía muy transitada diariamente por familias, deportistas y personas que pasean a sus animales.
- Amenaza prolongada: Esta situación lleva dos meses poniendo en riesgo la salud de las personas, especialmente de los menores que juegan en las inmediaciones y de las mascotas que transitan por el camino.
- Colonias Felinas: El foco de infección afecta también a los gatos de una colonia felina cercana, aumentando el riesgo de propagación de enfermedades.
- Sin «limpieza» natural: Al estar ubicado prácticamente contra el muro de una vivienda y ser una zona de paso humano constante, la fauna carroñera del monte no se acerca a retirar los restos, lo que ha convertido el cuerpo en un nido de larvas e insectos a la puerta de las casas.

La competencia es del Ayuntamiento, no de la finca.
A pesar de que el primer aviso se dio el 4 de marzo, el Ayuntamiento de Batres ha eludido su responsabilidad alegando que el animal está en una finca privada o en terreno del Parque Regional. Sin embargo, la Asociación subraya que esta justificación carece de base administrativa frente a un riesgo de salud pública:
- Tanto la Jefatura Superior del SEPRONA como las autoridades de Sanidad han confirmado que la competencia para la retirada y desinfección es municipal, independientemente de quién sea el dueño del suelo.
- Vecinos y ecologistas consideran incomprensible que el consistorio no haya actuado de oficio para garantizar la salubridad de sus ciudadanos en un punto tan cercano a sus hogares.
Un riesgo sanitario evitable
La permanencia de estos restos orgánicos durante sesenta días, bajo temperaturas que favorecen la putrefacción y en un contexto de vigilancia sanitaria de especies silvestres, ha obligado a vecinos y ecologistas a denunciar públicamente la situación.
Desde Batres Natura y Acción Ecologista exigen al Ayuntamiento que cumpla con su deber básico de protección de la salud pública, procediendo a la retirada inmediata y desinfección de este camino tan utilizado por la comunidad.




