Construida pese a la oposición de vecinos y ecologistas
– La gasolinera lleva más de un año cerrada después de culminar su polémica construcción.
– Vecinas y Ecologistas exigen que se le deniegue cualquier permiso de apertura hasta que acabe la investigación de la Fiscalía.
Móstoles16 de junio de 2026.
“¡Haga algo, Sr. Alcalde! ¡Haga algo! Así acaba el vídeo grabado por Raúl Navarrete, presidente de Acción Ecologista, que se ha hecho viral en redes sociales. Y es que este y otros videos, denuncian la insólita situación de la gasolinera construida en la esquina entre la Avda. Iker Casilla y la calle Benito Pérez Galdós de Móstoles.
Dicho establecimiento fue construido pese a la oposición de vecinos y ecologistas, eliminando el arbolado preexistente en la parcela. Las instalaciones, pese a ser terminadas a mediados del año 2025, permanecen a dia de hoy, cerradas al público y con los luminosos encendidos las 24 horas del día. Debido a la cercanía a las viviendas, los vecinos sufren la contaminación lumínica de dichos letreros, aún más en verano, que debido al calor se mantienen las ventanas abiertas. Esta iluminación constante, altera los ritmos circadianos impidiendo el adecuado descanso nocturno.
Este proyecto de gasolinera, en plena zona residencial de Móstoles, ha generado polémica desde el principio. La parcela elegida, es contigua al futuro Colegio de Educación Especial construido por la Comunidad de Madrid. Los surtidores estarán a menos de 100 metros de las casas más cercanas y de las 1000 viviendas que se construirán en los terrenos de Móstoles Industrial, propiedad mayoritariamente de El Corte Inglés. Justo enfrente se encuentra el Centro de Educación Ambiental y el Parque Liana. La autorización de la gasolinera se produjo en la anterior legislatura y el actual Gobierno local no ha hecho nada para frenar el proyecto. El anterior Ejecutivo municipal modificó la normativa para permitir gasolineras en Móstoles a menos de 100 metros de las viviendas. Un año después los propietarios de la parcela presentaron el proyecto.
Durante la construcción, tanto vecinos como ecologistas se opusieron a la tala del arbolado existente en la parcela y a las tareas mismas de construcción, debido a que se encontraban bajo investigación judicial. De hecho, en abril de 2024 los vecinos denunciaron el proyecto a la Fiscalía por la posible comisión de ilícitos penales. En octubre, dicha Fiscalía comunicó que estaban en proceso de investigación de dos posibles delitos sobre la ordenación del territorio y de prevaricación. Según la investigación de la misma, todo apuntaba a la posible comisión de irregularidades en la adjudicación de la gasolinera. Sin embargo, dicha investigación habría sido cerrada por la Fiscalía.



